Contra el Cáncer de mama
El destructor ruso vicealmirante Kulakov.

MOSCÚ, Rusia, a 21 de agosto de 2021 — Rusia se mostró perpleja ante el rechazo de España de autorizar la entrada de buques de guerra rusos en el puerto de Ceuta, declaró el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso.

«Nos enteramos con perplejidad de la negativa de las autoridades españolas de otorgar permiso para que los buques de la Flota del Norte de la Armada rusa entren en el puerto de Ceuta», dijo la portavoz de la Cancillería rusa, María Zajárova, citada en el comunicado.

Esta acción, advirtió, contradice el «espíritu de la Declaración de Asociación Estratégica firmada entre los dos países en 2009 y la constructiva relación ruso-española que se ha desarrollado en los últimos años».

«También es sorprendente que los funcionarios españoles permitieran que la historia se filtrara a los principales medios de comunicación del país. Aparentemente desean demostrar su alineación con el ala rusófoba de la OTAN en el periodo de preparación de la cumbre de los países miembros de la alianza que se celebrará en Madrid en 2022», añadió Zajárova.

El 20 de agosto el Gobierno español rechazó que el buque antisubmarino Vicealmirante Kulakov y el barco Altay hicieran escala logística en Ceuta prevista del 18 al 20 de agosto.

El medio digital El Confidencial adelantó la información, afirmando que el Ministerio de Asuntos Exteriores de España pidió a los interlocutores rusos información sobre el destino posterior del barco, que no se facilitó.

Fuentes del Ministerio español informaron que la escala del buque en Ceuta fue impedida por no contar con la documentación requerida para atracar.

A su vez, la Embajada de Rusia en España corroboró que dio al Ministerio de Exteriores de España la información necesaria para escala de sus buques de guerra en Ceuta.

La escala del Vicealmirante Kulakov en Ceuta significaba una importante inyección económica para esta ciudad, perjudicada por la pandemia del coronavirus y la reciente crisis en la frontera con Marruecos, que llevó a la entrada irregular de casi 10.000 migrantes.