Ucrania debe ceder los territorios cuya anexión reivindica Rusia antes de cualquier negociación diplomática, declaró este martes 13 de diciembre el Kremlin, en respuesta a la propuesta del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, de organizar una “cumbre de paz global”.

Ucrania afirma que el ejercito ruso sufre «daños significativos a diario».

“La parte ucraniana debe tener en cuenta las realidades (…) en el terreno”, declaró el portavoz de la presidencia rusa, Dmitri Peskov, durante su comparecencia diaria ante la prensa. “Esas realidades son que la Federación de Rusia tiene nuevos sujetos a raíz de los referendos que tuvieron lugar en esos territorios”, agregó, y juzgó “imposible cualquier avance” diplomático hasta que Kiev no “tenga en cuenta esas realidades”.

El gobierno ruso hace referencia a la anexión de cuatro regiones ucranianas, además de Crimea (que se anexionó en 2014), pese a no controlarlas totalmente. Esta es una decisión mayoritariamente rechazada por la comunidad internacional. Ucrania, en tanto, reclama que Rusia retire su ejército y entregue todos los territorios que ocupa.

Peskov también afirmó que está descartado que Rusia retire sus tropas de Ucrania antes de Navidad, otra petición mencionada por Zelenski durante un discurso ante los países del G7, que se reunieron por videoconferencia.

Este martes, la comunidad internacional prometió en París 1,000 millones de euros (unos 1,055 millones de dólares) de ayuda para que Ucrania pueda superar el inminente invierno boreal tras una serie de ataques rusos contra sus infraestructuras civiles.

“TODO EL MUNDO CIVILIZADO APOYA A UCRANIA”

“Es una poderosa señal de que todo el mundo civilizado apoya a Ucrania”, dijo el primer ministro ucraniano, Denys Shmyhal. Horas antes, el presidente Volodimir Zelenski, había cifrado en 800 millones de euros la ayuda de emergencia necesaria.

Tras las conferencias de Lugano, Varsovia y Berlín, la cita de París, con representantes de 70 países y organizaciones, buscaba neutralizar la estrategia desplegada desde octubre por Rusia con el propósito de hacer sufrir a la población y debilitar la resistencia.

“Rusia actúa cobardemente” e “intenta sembrar el terror entre la población” atacando infraestructuras civiles, lo que representa “actos de guerra”, dijo el presidente francés, Emmanuel Macron, al inicio de la conferencia. La voluntad de la comunidad internacional es de ayudar a los ucranianos a “resistir durante este invierno” frente a una Rusia, cuyo objetivo es “sumirlos en la oscuridad y en el frío”, agregó.

De los mil millones, 415 millones de euros se destinarán a energía, 25 millones a agua, 38 millones a alimentación, 17 millones a salud, 22 millones a transportes y el resto está por determinar, precisó la canciller francesa, Catherine Colonna.